Recuerdo que, a mitad de año del 2015, se había vuelto a abrir una convocatoria para aplicar a una beca estudiantil para un programa de máster, un máster el cual yo desde varios años atrás siempre había querido hacer, pero que no lo había podido realizar por los costos que implicaba la matrícula y el vivir en otro país.

Cómo no tenía las herramientas para estudiar el posgrado que siempre quise, desde el 2012, apliqué todos los años muy juiciosamente a la convocatoria de la beca, sin tener siquiera respuesta o palmadita en la espalda, por parte de la universidad. O también buscaba herramientas como el Icetex, pero como ya es muy bien sabido, los intereses que manejan pueden ser una bomba de tiempo.

Tenía un Excel donde hice los cálculos de si yo hubiera sacado un crédito con ellos y el resultado que me dio fue que al momento que yo terminara mis estudios hubiera tenido que pagar el doble de lo que hubiera pedido de crédito en un plazo de 3 años, después de terminar mis estudios. Dicho de otra forma, ellos me prestan uno y yo les pago dos, pero con un monto mucho más grande. Esto me hizo desechar esa entidad como forma de crédito inmediatamente.

Para ese año volví a aplicar en esa misma convocatoria siendo la cuarta vez consecutiva que lo hacía, me exigían todo tipo de documentos como cartas de motivación, recomendaciones estudiantiles y laborales, certificados, hoja de vida, historial académico, diplomas y demás cosas.

Mientras reunía todos los requisitos que solicitaban, yo me sentía con total escepticismo, sin ninguna confianza y sin esperar nada, sentía que realizaba todos los papeleos por pura inercia y costumbre, costumbre que había ganado desde el 2012 a mitad de año, de aplicar a la beca que yo sentía inalcanzable, sin saber que en ese año, por fin se me haría el milagrito, siendo yo uno de dos latinoamericanos escogidos por la universidad como ganadores de la beca para estudiar ese máster que tanto me trasnochaba. Recuerdo que terminé de redactar y organizar todos los documentos, mientras estaba en piyama bajo las cobijas de mi cama, ese día en el que apliqué a dicha beca, fue un domingo 12 de julio del 2015.

Pasó un mes y aún no me llegaba respuesta, de igual manera no la estaba esperando, yo seguía mi vida como si no hubiera ocurrido nada nuevo, ni como si fuera a ocurrir. Pero una mañana, el día menos esperado, recuerdo que me levanté a las 5am para alistarme a una entrevista de trabajo, me bañé, me vestí y mientras preparaba mi desayuno, tomé mi computador y revisé mi correo, y sí, me había llegado la notificación que yo era uno de los seleccionados para pasar al siguiente filtro, a las pruebas de conocimiento y a la entrevista con el director del programa académico y decano de la facultad. Al leer la notificación sentí un corrientazo por todo el cuerpo, seguido por un frío y un miedo que inundó todo de mí – ¿Cómo así? ¿Me voy de mi casa, ciudad, país, de un momento a otro? -.

A partir de ese momento el tiempo se pasó volando. Fui a presentar la entrevista de trabajo que les estaba comentando, y de hecho fui aceptado, pero después de unos días, antes de ejercer el cargo, tuve que declinar porque por fin había sido escogido por el director del programa y el decano de la facultad, como el ganador de la beca 2015-2016.

Llegué a ese país el jueves 22 de octubre y al día siguiente iniciaba clases a primera hora, siendo ese un día extremadamente largo y pesado porque tuve problemas con el cambio de horario (7 horas de diferencia) y porque no tenía donde vivir. Para mi fortuna, conocí a una colombiana, una paisa siendo más exactos, quien me abrió las puertas de su casa y me dejó quedarme allí por una semana mientras encontraba apartamento donde vivir.

Mi llegada allí fue en pleno otoño, lo cual me dejó fascinado al ver todos los arboles pintados de rojo carmesí o color ocre, color que en menos de un mes se estaba perdiendo por el frío que iba llegando, y fue ahí cuando empecé a ver y a notar los cambios de estaciones, los cuales son enormes. Desde el frío de invierno que entra a los huesos si uno no está bien abrigado, generando mucho dolor, hasta el calor de verano que no aguantas ni tener puesta la camiseta.

A medida que pasaba el tiempo yo seguía estudiando, conseguí trabajo aproximadamente a mi segundo mes de llegado, conocía gente nueva de ese país y de todo el mundo y como buen viajero que soy, cada vez que tenía una oportunidad de conocer un sitio nuevo, lo hacía.

Como decía, ver el paso de las estaciones es algo espectacular, sentir que se acaba el frío del invierno y que llega la vida de la primavera, donde los árboles se visten de mil colores y la gente empieza a dejar de usar abrigos y comenzaban a apoderarse más de las calles y los parques, como si los habitantes de esa ciudad fueran totalmente otras personas. Todo se llenaba de una alegría y movimiento excepcional. Pero aun así, la mejor estación de todas, el verano. De un momento a otro esa ciudad se llenó de concierto y festivales, toda la gente quería conocer toda la gente, llegaba más turismo de todo el mundo, lo que hacía que uno pudiera hablar, conocer, compartir, festejar, amar, con personar con las cuales jamás había pensado conocer y que al día de hoy recuerdo con mucho cariño y que espero volver a ver en cualquier momento, en fin, es algo muy difícil de explicar, pero muy recomendable.

El tiempo seguía pasando y yo ya estaba culminado mis estudios de forma exitosa, seguía con el mismo trabajo y en los festivos que iban llegando, me iba a viajar. Cuando me di cuenta, se acercaba el otoño nuevamente, acercándose el final de mi estadía. Gracias a mi trabajo, yo logré ahorrar dinero durante todo el año, el cual aproveché para terminar con broche de oro mi vida en otro país, tomando dos meses de más solo para mochilear. El primer mes, viaje tomando vuelos baratos, o compartiendo carro con alguien que se despasaba de un lugar a otro para conocer ciudades y países nuevos. Pero el segundo mes es el que no voy a olvidar jamás. Tomé la bicicleta con la que me había desplazado todo el año en la capital, la modifiqué para ponerle alforjas (maleteros) y emprendí un viaje solo. Acampaba donde tuviera que acampar, comía donde tuviera que comer y pedaleaba todo lo que mis piernas aguantaran. Logre darle la vuelta a todo ese país, recorriendo por montañas y llanos, conociendo ríos, playas, ciudades, pueblos, campos de girasoles, campos de trigo y lugares realmente espectaculares, dándome muchas historias que no alcanzaré a contar pero que siempre recordaré.

 

Cuando terminé mi viaje, con ocho kilos menos, ya estaba listo para volver a mi país, había logrado alcanzar la meta académica con la que soñaba de años atrás, había crecido profesionalmente y obtuve un sin fin de experiencias. Estando allá pude conocer dos continentes, conocí 5 países diferentes y viajé por más de 50 ciudades y pueblos. También conseguí grandes amistades, amistades que tenían diferentes procedencias, costumbres, idiomas, razas, creencias.

Al día de hoy, me encuentro trabajando en UNO800, ayudando a que los demás también puedan conseguir sus sueños y se llenen de experiencias nuevas en diferentes partes del mundo, con gente de todas partes del mundo. Formándose como grandes personas.

Cuando inicié a laborar en esta empresa me enteré que ellos tienen diferentes herramientas para la consecución de becas en el extranjero, lo cual siendo sincero me molestó un poco por no conocerlas antes, ya que hubiera podido ahorrar tiempo, dinero y muchos esfuerzos. Era evidente que no hubiera tenido que esperar 4 años para poder ser merecedor de la beca que me cubría sólo el valor de la matrícula de la Maestría, sino que en menos tiempo hubiera podido conseguir por lo menos dos becas para maestría que además cubren el hospedaje y alimentación.

Y esto no es solo para los que quieran estudiar un posgrado, también me encontré con muy buenas oportunidades para conseguir una beca de estudio de pregrado. Por eso te digo que si tienes así sea una pequeña oportunidad de hacerlo, de estudiar o trabajar en un país diferente, hazlo. Es una oportunidad que no se debe rechazar.

Una meta que te podemos ayudar a cumplir.